Veinticinco
Julio de 2006
Veinticinco años tiene mi niña, veinticinco estrellas mi noche, veinticinco rayos mi sol, veinticinco hojas mi trébol, veinticinco años le llevo a su cuerpo de ojos henchido, a su alma de sonrisas atiborrada, a sus
vacíos de impulso y pasión colmados. Sólo quiere escuchar su voz, que su voz sea un grito desesperado de justicia, de libertad, pero la Libertad ya no guía al pueblo, ya no está en las barricadas, los volcanes no vomitan ideas de lava, la tierra no está preñada, los océanos no separan ni unen culturas. La memoria histórica es un plagio sin dios, de aquella torre Babeliana, símbolo de baldías esperanzas, de inconsciencias deslenguadas, donde a la cosmogonía hebrea del verbo le han extirpado las cuerdas vocales.
Que tu palabra sea paradigma de valores y no esclava de oscuras deidades.
vacíos de impulso y pasión colmados. Sólo quiere escuchar su voz, que su voz sea un grito desesperado de justicia, de libertad, pero la Libertad ya no guía al pueblo, ya no está en las barricadas, los volcanes no vomitan ideas de lava, la tierra no está preñada, los océanos no separan ni unen culturas. La memoria histórica es un plagio sin dios, de aquella torre Babeliana, símbolo de baldías esperanzas, de inconsciencias deslenguadas, donde a la cosmogonía hebrea del verbo le han extirpado las cuerdas vocales.Que tu palabra sea paradigma de valores y no esclava de oscuras deidades.
Rafael Ángel Fernández


1 Comments:
Un cuarto de vida frente a media existencia vivida, dos caminos distintos pero un mismo carácter movido por ideas platónicas de libertad y esperanza. Un hilo que une lo que la naturaleza misma no pudo unir: tan grueso a veces como tan débil otras. No puedo vivir tu mundo y no lo quiero vivir, tú no puedes sentir el mío. Oyes ecos que te enorgullecen, escuchas la distancia de cuanto amas e intentas frenar el choque con otras culturas por puro instinto. El viento me hace llegar nuevos sonidos, me habla de mundos nuevos, me recita aventuras y me augura acción, me sugiere sufrimientos acompañados de gritos de alegría. Déjame leer este libro y no quieras conocer el final, convénceme para que no quiera saltar capítulos motivada por el ansia de conocer el futuro. Yo gritaré y susurraré hasta que se me apague la voz.
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